Los fallos eléctricos son uno de los motivos más comunes de que un barco no arranque o se estropeen unas vacaciones. Casi todos vienen de baterías, conexiones a puerto y corrosión, y se pueden revisar antes de la temporada.
- Los puertos españoles dan 230 V a 50 Hz; las tomas suelen ser industriales redondas azules.
- Un buen cargador náutico importa tanto como las propias baterías.
- Un aislador galvánico protege los metales sumergidos al conectar a puerto.
- Pide que prueben las baterías con carga, no solo midiendo tensión.
Toma de corriente en puerto
En España la red es de 230 V y 50 Hz. Los postes de los pantalanes suelen tener tomas industriales redondas azules (16 A es lo más habitual, con 32 A o más en atraques grandes). Los barcos construidos para 110 V / 60 Hz necesitan transformador o convertidor y deben revisarse antes de conectarlos.
- Usa un cable náutico de la sección adecuada, sin empalmes ni adaptadores domésticos.
- Revisa clavijas y tomas: marcas de quemado o cardenillo verde indican mal contacto, que se calienta con carga.
- Conecta primero el lado del barco y después el del poste; para desconectar, al revés.
Baterías
La mayoría de barcos tienen al menos dos bancos: uno para el motor y otro de servicio. Su vida útil varía mucho según el tipo y el trato. Las causas más comunes de fallo prematuro son quedarse descargadas, cargarse con un perfil equivocado y el calor.
- Comprueba que el perfil del cargador coincide con el tipo de batería (plomo abierto, AGM, gel o litio).
- Las de litio necesitan cargador compatible, regulación del alternador y sistema de gestión (BMS): no son un simple cambio.
- Una batería puede marcar buena tensión en reposo y fallar con carga. Una prueba de carga o capacidad dice la verdad.
Si el barco queda conectado a puerto mientras no estás, pide que anoten la tensión de las baterías en cada visita. Una bajada lenta delata pronto un problema de cargador o batería.
Corrosión galvánica y ánodos
Al conectar el barco a puerto, sus metales sumergidos quedan unidos por la toma de tierra con los de todos los barcos del pantalán. Sin protección, esto se come ánodos, ejes y saildrives sorprendentemente rápido. Un aislador galvánico o un transformador de aislamiento corta ese camino. Si los ánodos desaparecen mucho antes de lo normal, pide una revisión de corrosión.
Averías que vemos a menudo
- Bornes corroídos y conexiones flojas que provocan caídas de tensión y problemas de arranque.
- Interruptores de boya de la bomba de achique que se quedan pegados.
- Cargadores averiados sin avisar que dejan las baterías a cero tras semanas fuera.
- Instalaciones añadidas sin fusibles adecuados.
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